Tuesday, 27 April 2010

Ahí vamos!

Me metí a conciencia y por voluntad propia en este brete de mostrar el detrás de la escena de lo que hago. SISTEMO es el envase nuevo de lo que vengo haciendo desde 1993: escribir programas, ponerlos a andar, venderlos, cobrarlos y en el camino establecer contactos más o menos prolongados con un montón de personas y empresas.

Soy avaro al decir "escribir programas". Debió ser algo como "disfrutar con las ilimitadas posibilidades creativas de la programación".

Qué pasó con Microsap?

Se preguntan miles de clientes. Acá está la prueba de que Bordón y yo seguimos siendo amigos. Fuimos tomando distintos rubros hasta que sólo quedó en común un gracioso logotipo con un sapo.


Como el nombre lo aportó Bordón, y como -según él argumentó- yo ya tengo hijo, casa, gato, dueña de mi corazón y todo eso, él se llevó el nombre. El sapo fue de bonus. Ningún problema. Un amistoso divorcio. De vez en cuando viene bien estar más liviano y fresco.

Un nombre nuevo

Por un tiempo pensé en ser HATZEN. Varias personas me llaman así. Pero sentí que ese nombre ponía un techo algo reducido a lo que puede haber debajo, es decir, sólo puros Hatzen. Pueden entrar hermanos o hijos o padre, pero ellos están en distintos rubros. El Sr. Ford razonó de otra forma, allá él.

Entonces, jugando con la idea de "sistemas operativos", estirando y amasando y mezclando nuevamente, pasando por "sistemas más operativos", luego contrayendo, llegué a SISTEMO en sueños, como el tipo que propuso la estructura helicoidal del ADN.

En esto voy a poner el foco. Cada uno de mis clientes debe sentir que, efectivamente, el software que hicimos para él es más operativo que cualquier otra solución que hubiera elegido.